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Acerca del Trastorno de Alzheimer

¿Qué es el Trastorno de Alzheimer (AD)?

El trastorno de Alzheimer (AD por sus siglas en inglés) es la causa más común de demencia. En la actualidad aproximadamente cinco millones de personas en los Estados Unidos de América tienen el trastorno de Alzheimer y se anticipa que el envejecimiento de la población de "baby boomers" aumentará esta cantidad marcadamente. La prevalencia del trastorno de Alzheimer aumenta con la edad. Cerca de un 5 % de las personas entre las edades de 65 y 74 años y casi la mitad de las personas mayores de 85 tienen el trastorno de Alzheimer.

¿Cuáles son los Síntomas del Trastorno de Alzheimer?

El trastorno de Alzheimer por lo general comienza con problemas de memoria tales como olvidar conversaciones recientes o eventos. Sin embargo, también se puede manifestar en deficiencias del lenguaje (por ejemplo, dificultad para encontrar palabras), desorientación déficits visual espacial (por ejemplo, dificultad en movilizarse o interpretar cosas que se ven), o como cambios en la personalidad, tal como un aumento en el retiro social o pérdida de interés en actividades que se gozaban antes. Problemas, tales como llevar a cabo asuntos financieros y dificultad para manejar, ocurren relativamente temprano en la enfermedad. Al paso que el trastorno progresa, pueden presentarse ansiedad, frustración y un estado de sospecha. Algunas veces pueden ocurrir pensamientos delirantes y comportamiento inquieto. Las personas afectadas por el trastorno de Alzheimer poco a poco pierden su funcionamiento independiente y eventualmente no pueden realizar actividades básicas, tales como vestirse y bañarse.

¿Qué Causa el Trastorno de Alzheimer?

Los sí ntomas del trastorno de Alzheimer' son causados por pérdida progresiva de células cerebrales, o neuronas, y la relación entre ellas. Junto con una cantidad menor de neuronas, los cerebros de las personas con el trastorno de Alzheimer muestran marañas neurofibrilares, o formas anormales de depósitos de proteínas en neuronas. También en el cerebro con Alzheimer se encuentran placas amiloides, grupos de proteínas extra-celulares que se opina ser la causa inicial del trastorno. A pesar de que las causas del trastorno de Alzheimer todavía no se entienden, se opina que el proceso anormal de la proteína amiloide tiene funciones de importancia debido a factores asociados con el envejecimiento o alteraciones genéticas específicas.

Genética

La genética del trastorno de Alzheimer esporádico es complicada y únicamente entendida en parte. Casos muy poco comunes de presentaciones genéticas del trastorno de Alzheimer en el cual 50% de los miembros de una familia lo presentan en una edad joven (por lo general entre las edades de 30 y 60 años) son causados por uno de tres genes llamados Presenilin1, Presenilin 2 y el gen de la proteína precursora de amiliode. Un gen adicional, apolipoproteína E (APOE) también ha sido caracterizado como un factor de riesgo genético para el trastorno de Alzheimer. Una presentación del gen ApoE - ApoE4, se encuentra en 10-15% de la población caucásica, aumenta el riesgo de del trastorno con presentación tardía. Muchos otros genes candidatos se siguen identificando.

Reserva Cognitiva

Está bien documentado que algunas personas muestran en la autopsia amplios cambios de Alzheimer en sus cerebros no han mostrado síntomas del trastorno de Alzheimer durante la vida. Ademá s, las personas con síntomas leves y las personas con síntomas má s graves podrían mostrar una cantidad parecida del trastorno de Alzheimer en la patología del cerebro, sugiriendo que hay otros factores que influencian la relación entre la gravedad de la patología cerebral del trastorno de Alzheimer y los síntomas clínicos.
Los estudios sugieren que al tener niveles más bajos de educación o disminución en el logro ocupacional aumentan el riesgo de desarrollar el trastorno de Alzheimer. Es polémico si estos factores efectivamente aumentan la probabilidad del desarrollo de placas y marañas o pérdida de neuronas, estos factores parecen aumentar la probabilidad de que se diagnostique el trastorno de Alzheimer. En otras palabras, menos oportunidades educativas podrían resultar en una menor capacidad de evitar los patología del trastorno de Alzheimer (por ejemplo, "reserva cognitiva" reducida). Por lo tanto es lógico que involucrarse en actividades que son buenas para el cerebro (por ejemplo, comer una dieta balanceada, ejercicio, mantenerse mentalmente activo) y evitar actividades que son malas para el cerebro (por ejemplo, abuso de drogas, trauma a la cabeza) podría disminuir el riesgo de presentar síntomas del trastorno de Alzheimer.

Factores de Riesgo

Estudios epidemiológicos amplios han sugerido que hay una variedad de factores de riesgo aumentan o disminuyen el riesgo del trastorno de Alzheimer. Por ejemplo la variante E4 del gen APOE aumenta el riesgo de una persona para el trastorno de Alzheimer. Esto no significa que definitivamente sufrirán del trastorno de Alzheimer. Más bien, tienen un riesgo más alto al compararse con alguien que no tiene la variante. Más recientemente se han identificado una cantidad adicional de factores de riesgo genético, pero todos tienen un efecto más bajo en la enfermedad que el APOEe4. La edad es el factor de riesgo más replicado para el trastorno de Alzheimer. Al paso que envejecemos, el riesgo es más alto de contraer el trastorno de Alzheimer, pero no todas las personas lo sufrirán. Entre los descubrimientos de estudios epidemiológicos amplios, muchos factores han mostrado el riesgo de una persona para sufrir del trastorno de Alzheimer.

Estos incluyen:

  • Edad
  • Genotipo APOE e4
  • Historial familiar de trastorno de Alzheimer
  • Diabetes
  • Embolias
  • Trastorno cardiovascular
  • Trauma al cerebro

Alternativamente, una cantidad de factores similarmente han mostrado una disminución en el ciesgo de una persona para el trastorno de Alzheimer:

  • Ejercicio
  • Educación
  • Actividad social
  • Actividad mental
  • Dieta (pescado, verduras de hojas verdes obscuras, antioxidantes, etc.)

El Diagnóstico del Trastorno de Alzheimer (AD)

El trastorno de Alzheimer únicamente puede ser diagnosticado con una exactitud completa después de la muerte cuando el examen microscópico del cerebro muestra placas y marañas. Sin embargo, basado en las siguientes técnicas, por lo general los médicos pueden hacer un diagnóstico con una certeza de un 90%.

Pruebas de Laboratorio

Se realizan análisis de sangre para descartar otras causas de demencia, tal como trastornos de tiroides o deficiencias de vitaminas.

Pruebas Neuropsicológicas

Algunas veces es bueno evaluar cuidadosamente el grado específico de déficits de memoria y modo de pensar para poder determinar la probabilidad con la cual representa un trastorno neurológico. Este tipo de prueba de papel y lápiz puede tomar horas para completar y proporciona a los médicos un entendimiento detallado de las fortalezas y debilidades intelectuales.

Imágenes de Cerebro

  • Imagen de Resonancia Magnética (IRM) o Tomografía Computarizada (TC).

    Un IRM o TC del cerebro proporciona una imagen detallada de la estructura del cerebro y permite a los médicos a identificar otros trastornos neurológicos (embolia, tumor, hidrocefalia) que podría contribuir a o causar síntomas cognitivos. En algunas ocasiones puede indicar patrones de atrofia cerebral, o reducción, que son característicos del trastorno de Alzheimer u otras causas de demencia.

  • Tomografía de Emisión Positrón (PET).

    Para las imágenes de FDG-PET a los pacientes se les inyecta una pequeña dosis de glucosa etiquetada con radioactividad. Se realizan algunas veces para identificar patrones de metabolismo disminuido (absorción de glucosa) característicos del trastorno de Alzheimer u otras formas de demencia.
    Además, ahora se puede usar la tecnología PET para detector directamente las placas amiloides en el cerebro que sabemos que se acumulan tempranamente en el curso de la enfermedad. Aun cuando todavía los seguros de salud no cubren los gastos de manera consistente, las "imágenes amiloides" están ahora disponibles para el uso en la clínica.

Tratamiento Médico para el Trastorno de Alzheimer (AD)

A pesar de que en la actualidad no hay una cura para el trastorno de Alzheimer, hay disponibles dos clases de fármacos que se encuentras aprobados por la Administración de Alimentos y Fármacos de EE.UU.

Inhibidores Colinesterasa

Este grupo de medicamentos que consiste de donepezil (Aricept), rivastigmine (Exelon) y galantamine (Razadyne), surte efecto al aumentar el nivel de ciertos mensajeros químicos en el cerebro. Los estudios clínicos han confirmado que el tratamiento con estos agentes resulta en una mejoría de la función cognitiva, al compararse con placebo. Por lo general son seguros, aun cuando pueden ocurrir efectos reversibles tales como diarrea, náusea y vómito. Entre estos agentes, donepezil ha sido aprobado por la FDA para el trastorno de Alzheimer leve, moderado y grave. Rivastigmine y galantamine están aprobados para el trastorno de Alzheimer leve a moderado. Desde hace poco, Rivastigmine está disponible como parche transdérmico.

Memantine (Namenda)

Aun cuando no es completamente clara la manera exacta en la cual memantine ejerce su efecto en el trastorno de Alzheimer, éste ha mostrado que las personas con AD, especialmente aquellas con una etapa moderada a grave de la enfermedad, tienen resultados mejores en relación con pruebas del modo de pensar y funcionamiento general al paso del tiempo que las personas que no reciben tratamiento con el fármaco. Se opina que tiene una distinto mecanismo de acción que los inhibidores colinesterasa, con frecuencia se usa memantine en combinación con esa clase de agentes. Terapia concomitante con memantine y un inhibidor colinesterasa podría tener un beneficio adicional.

Otros Tratamientos Sintomáticos

Algunas veces es necesario recetar fármacos para síntomas que pueden acompañar al trastorno de Alzheimer, tales como falta de sueño, caminar sin orientación, ansiedad, agitación, psicosis y depresión. Usted debería hablar con su médico si usted o uno de sus queridos tienen el trastorno de Alzheimer y usted opina que usted necesita estos o cualquier otro medicamento.

Cuidado a Largo Plazo de las Personas con el Trastorno de Alzheimer

Al paso de los años, las personas con el trastorno de Alzheimer se vuelven más dependientes de otras personas para sus necesidades básicas. Con el tiempo las personas con AD no pueden vestirse, bañarse o usar el escusado y finalmente no pueden caminar o comer. Esto puede resultar en un estrés tremendo tanto para los pacientes como sus cuidadores. Los cuidadores se enfrentan con muchos retos en las distintas etapas de evolución del trastorno. Hay libros que pueden ayudar y grupos de apoyo disponibles que ofrecen la oportunidad de aprender estrategias importantes para el cuidador. Comuníquese con su Asociación de Alzheimer local u otro asociado comunitario para conectarse con tales grupos de apoyo, médicos, recursos y referencias, agencias de cuidado en el hogar, establecimientos de vivienda supervisados, una línea telefónica de ayuda y conferencias educativas. Es importante encontrar tiempo para el cuidado de la salud personal propia (por ejemplo, explorar la disponibilidad de programas de cuidado diurno para adultos).